martes, 26 de marzo de 2019

Reflexiones e Ideas - Par Lagerkvist (1891-1974)


*Es difícil comprender a un ser humano que no se odia; uno se halla ante él desarmado, sin nada para ponerlo al descubierto.

*Solamente yo vivo mi vida de enano. No ando con la cabeza erguida ni el rostro estirado. Yo soy siempre yo mismo, siempre igual; no vivo más que una vida. No llevo ningún desconocido dentro de mí. Y reconozco todo lo que de mí procede, nada surge de los bajos fondos de mi ser, nada se esconde allí a la sombra. Por consiguiente, tampoco siento ese temor que asusta a los demás, el temor de algo extraño, desconocido y misterioso. Nada semejante existe en mí. En mí no existe ningún otro.

*El destino humano era uno solo. Cuando se ha cumplido, ya no puede esperarse nada. Sólo los dioses poseen múltiples destinos y nunca tienen necesidad de morir. Ellos poseen todo y sobreviven a todo. Lo tienen todo..., menos la felicidad del hombre. No la conocen nunca, y por eso nunca se la envidian. Y nada los vuelve tan malos y crueles como la temeridad de los hombres para ser felices, la temeridad de los hombres para olvidarlos ante la dicha terrenal. Entonces desatan su venganza. Y les ponen una rama de su árbol en la única mano que les queda.

*Los poetas cantan sobre todo al amor, y en eso tienen razón, porque nada como el amor necesita ser transformado en otra cosa que lo que realmente es. Las damas, entonces, se ponen melancólicas y sus pechos se hinchan de suspiros, y los hombres adoptan un aire ausente y soñador, porque todos saben lo que realmente es el amor y por eso convienen en que un poema que lo disfrace tiene que ser una bella poesía.

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