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miércoles, 7 de julio de 2021

Pensamientos ajenos para meditar 6

Se mata sin pensar, bien probado lo tengo, a veces, sin querer. Se odia, se odia intensamente, ferozmente, y se abre la navaja, y con ella bien abierta se llega, descalzo, hasta la cama donde duerme el enemigo. Es de noche, pero por la ventana entra el claror de la luna, se ve bien. Sobre la cama está echado el muerto, el que va a ser muerto. Uno lo mira; lo oye respirar; no se mueve, está quieto como si nada fuese a pasar.

Camilo José Cela (1916-2002)

Pensamientos ajenos para meditar 5

Mi objetivo ha sido dar una imagen de la Tierra y no solo de la Tierra, sino del Universo. Recuerde que, en algunas ocasiones, he llevado a mis lectores más allá de la Tierra. Al mismo tiempo he intenado mantener la belleza en el estilo. Se dice que no puede haber estilo en una novela de aventura. No es cierto, aunque admito que es más difícil escribir una novela de este tipo a un nivel literario aceptable, que escribir el tipo de novelas modernas, basadas en un estudio profundo de los personajes de la misma.

Julio Verne (1828-1905)

miércoles, 30 de junio de 2021

Pensamientos ajenos para meditar 4

Casi en cada época, tanto en literatura como en arte, se admira y pone de moda un principio falso, un estilo, una manera. Los cerebros vulgares se esfuerzan ávidamente por apropiárselos y aplicarlos. El hombre profundo, en cambio, se da cuenta y los desdeña: se queda al margen de la moda. Pero al cabo de un tiempo también el público ve claro y reconoce la impostura en su valor, se mofa de ello y el maquillaje de todas estas obras amaneradas se desprende y cae como un revocado malo yeso con que se ha revestido una pared; y nadie se ocupará de aquella moda como nadie se ocupa del revocado caído. Por tanto, no hay que inquietarse, sino alegrarse de que un principio falso que ha estado operando en silencio sea expuesto en voz alta e inteligible. Desde ese momento su falsedad será sentida y reconocida, y finalmente proclamada. Es como un absceso al fin revienta.
 
Arthur Schopenhauer (1788-1860)

martes, 22 de junio de 2021

Pensamientos ajenos para meditar 3

Hoy, por influencia de Joyce principalmente, pero también de Borges y de Kafka en muchos aspectos, no hay una descomposición, sino una especie de desestructuración concertada. Como si el arte de narrar luchase con sus propias leyes. Por ejemplo, un punto crítico muy importante es lo que se ha llamado el problema del cierre, es decir, cómo termina la novela clásica, cuyo final, en cierto modo, es siempre algo impuesto por el desarrollo. De algún modo, el final se produce dentro del relato. Si toma, por ejemplo, a Joyce y, sobre todo, Finnegans Wake ya no encontrará un criterio de cierre, de clausura. La novela y, a la vez, el tiempo son devueltos a una especie de nomadismo no-conclusivo.

Paul Ricoeur (1913-2005) (Valence-Francia)

Pensamientos ajenos para meditar 2

El primer tipo de personalidad intelectual y artística es el de los erizos; el segundo, el de las zorras; y podemos decir, evitando una clasificación excesivamente rígida pero sin temor a contradecirnos, que, vistos así, Dante pertenece a la primera categoría, Shakespeare a la segunda; Platón, Lucrecio, Pascal, Hegel, Dostoievski, Nietzsche, Ibsen y Proust son, en distinta medida, erizos; Herodoto, Aristóteles, Montaigne, Erasmo, Molière, Goethe, Pushkin, Balzac y Joyce son unas zorras.
 
Isaiah Berlin (1909-1997) (Riga-Letonia)

miércoles, 16 de junio de 2021

Pensamientos ajenos para meditar 1

Yo, señor, no soy malo, aunque no me faltarían motivos para serlo. Los mismos cueros tenemos todos los mortales al nacer y sin embargo, cuando vamos creciendo, el destino se complace en variarnos como si fuésemos de cera y en destinarnos por sendas diferentes al mismo fin: la muerte. Hay hombres a quienes se les ordena marchar por el camino de las flores, y hombres a quienes se les manda tirar por el camino de los cardos y de las chumberas. Aquéllos gozan de un mirar sereno y al aroma de su felicidad sonríen con la cara del inocente; estos otros sufren del sol violento de la llanura y arrugan el ceño como las alimañas por defenderse. Hay mucha diferencia entre adornarse las carnes con arrebol y colonia, y hacerlo con tatuajes que después nadie ha de borrar ya.

Camilo José Cela (1916-2002) (A Coruña-España)