viernes, 26 de febrero de 2016

Reflexiones e Ideas - Textos mitológicos hindúes

“...Fue un único proyectil, cargado con todo el poder del universo.
Una incandescente columna de fuego y humo tan brillante como los mil soles se alzó en todo su esplendor…
…Era un arma desconocida, un relámpago de hierro, gigante mensajero de la muerte, que redujo todo a cenizas. Toda la raza de los Vrishnis y los Andhakas.
…Los cadáveres estaban tan calcinados como para ser irreconocibles. El cabello y las uñas cayeron; la cerámica se quebró sin causa aparente, y los pájaros tornaron blancos…
…Tras unas horas toda la comida estaba infectada…
…para escapar de este fuego los soldados se lanzaron a los arroyos para lavarse a sí mismos y a su equipamiento’’...   (
Mahabharata)

“Fue como si los elementos hubieran sido desatados. El Sol giró. Abrasado por el incandescente calor de aquella arma, el mundo se tambaleó febril. Los elefantes estallaron en llamas por el calor y corrieron de un lado a otro frenéticamente buscando protección de la terrible violencia. El agua hirvió, los animales perecieron, el enemigo se vio segado y la furia del resplandor hizo que los árboles colapsaran en filas en un bosque de fuego. Los elefantes hicieron sonar sus trompas temerosamente y se hundieron muertos en la tierra en una inmensa área. Los caballos y los carros de Guerra se incendiaron y la escena parecía el resultado de una conflagración. Miles de carros fueron destruidos, después el profundo silencio descendió sobre el mar. Los vientos comenzaron a soplar y la tierra resplandeció. Era una terrible visión. Los cadáveres de los caídos estaban mutilados por el terrible calor y ya no parecían seres humanos. Nunca antes se había visto arma tan espantosa y nunca antes escuchamos de un arma tal’’...   (Mahabharata)

“Densas flechas de llamas, como gran lluvia, dirigidas sobre la creación, abarcando al enemigo… Densa tiniebla rápidamente se instaló sobre los anfitriones Pandava. Todos los puntos de la brújula se perdieron en la oscuridad. Fieros vientos comenzaron a soplar, las nubes rugieron hacia arriba, haciendo llover polvo y gravilla.
Los pájaros graznaron enloquecidos… los propios elementos parecieron perturbados. El Sol pareció vacilar en los cielos. La tierra se sacudió, abrasada por el terrible y violento calor de esta arma. Los elefantes estallaron en llamas y corrieron de un lado a otro en frenesí… sobre una vasta área, otros animales cayeron al suelo y murieron. Desde todos los puntos de la brújula las flechas en llamas llovieron de forma fiera y continuada’’...   (
Mahabharata)

“...el Vaishnava, el arma con la capacidad de conferir invisibilidad y capaz de destruir a ‘’todos los dioses en todos los mundos’’...   (Badha Parva)

‘’Los arqueros rodeados por ellos, Oh Bharata, Bhisma golpeando en el yunque a la par que profería un rugido de león, tomó y lanzó contra ellos una gran maza de feroz fuerza de destrucción a las tropas enemigas. Esa maza de adamantina fuerza, voló como el relámpago de Indra lanzado por el mismísimo Indra, aplastó, Oh Rey, vuestros soldados en la batalla. Y pareció llenar, Oh Monarca, toda la Tierra con tremendo estruendo. Y la ardiente luz en todo su esplendor, esa fiera maza de impetuoso curso y dotada de relámpagos dirigiéndose hacia ellos, vuestros soldados huyeron profiriendo espantosos gritos. Y el increíble resultado, Oh Señor, de aquella fiera maza, muchos hombres cayeron allá donde se encontraban, y muchos aurigas cayeron de sus carros’’...   (Drona Parva)

‘’Oh experto ingeniero real, que construyes naves marinas, propulsadas en el agua por nuestros expertos, y aeroplanos que se desplazan y vuelan hacia arriba, tras las nubes que residen en la región central, que vuelan cuales barcos se desplazan en la mar, que vuelan por sobre y debajo las acuosas nubes. Sé tú, por tanto, próspero en este mundo creado por el omnipresente Dios y vuela en ambos, aire y mar’’...  (Yayur Veda 10.19)

”Ahora la grandeza de carro de Vata! Rompiendo va, y estruendoso es su ruido, los cielos toca, crea una espeluznante luz de resplandor rojo como el fuego, y arremolina el polvo sobre la tierra“...   (Rig Veda)

“Nadie hubiera podido medir su poder ni establecer su destrucción… flotaba en la atmosfera sin soporte. Tenía la habilidad de ir a cualquier lugar. Se alzaba en el cielo como un hito en el sendero hacía el Sol. Podía volar en cualquier dirección deseada. Tenía cámaras de remarcable belleza… Conociendo las intenciones del maestro, podía ir a cualquier lugar a gran velocidad’’...  (Ramayana)

jueves, 25 de febrero de 2016

Esperanto - La ruinfantomo (Germana rakonto) - Adolf Grössler

La ruinfantomo

Malkontentulo ĉesigis sian laboron kaj iris en la arbaron.

"Tiel malbonajn kaj neelporteblajn tempojn kiel nun ĝisvivis neniu homo antaŭ ni", li mur­muris kaj koleris. Dume li alvenis ĉe grandega kastelruino. Tede li sidigis sin sur ŝtono kaj senkuraĝe suprenrigardis la mallumajn ŝtonaĵojn.

"Kiel bele ja vivis ja homoj tiam, kiam en tiu ĉi kastelo ankoraŭ regadis vivo", li diris kaj signife kapskuis kontraŭ la muroj.

Jen viro elpaŝis el la mallumeto. La mi­granto mem ne sciis, kiel li sentis, rigardante lin.

"Pro kio vi plendas?" li alparolis lin. "Eble mi povas helpi vin."

"Ĉu helpi? Nek vi nek ĉiuj aliaj homoj. Aŭ ĉu vi povas estigi aliajn tempojn, ĉu vi povas doni al ni riĉaĵojn, por ke ni povu vivi senzorge?"

"Ho, kial vi volas vivi senzorge?"

"Kia malsprita demando! Ĉu vi kredas, ke ne tedas, ĉiam batali pro la vivo kaj tamen ne povi ĝui ĝiajn belaĵojn?"

"Ĉu vi jam finis vian tutan laboron?"

La demandito ŝajnis konsternita. "Kiu estas vi, ke vi permesas al vi tiel demandi?"

"Mi estas la fantomo de tiu ĉi kastelruino ...
Mi aŭdis vin diranta, ke la pli fruaj tempoj ŝajnas al vi, pli belaj ol la nunaj. Tial mi demandas: Ĉu vi plenumis vian laboron? Kaj ĉu post tio la belega arbaro, tiu ĉi tuta naturo ne povas doni al vi riĉecon kaj belecon? Jen rigardu malsupren en la valon: kiel la fervojo serpentas tra la kamparo. En nia tempo vi devis piediri ĉiujn vojojn. Sovaĝaj rabistoj atakis kaj elrabis vin. Neniu esploris kaj persekutis ilin. Jen eniru kaj rigardu la timig­ajn restaĵojn de la malnova kastelmalliberejo; en kiu senkulpaj homoj suferadis turmentigan morton. Tamen la turmentanto ne estis punata. Kion vi semis en printempo, eble ne plu apartenis al vi kiam, la rikolto maturiĝis ĉar al la plifortulo plaĉis, riĉigi sin per via havaĵo. Kaj vi parolas pri senzorga vivado!"

Post mallonga paŭzo la alia malfanfarone respondis: "Ĉu ne ekzistas ankoraŭ hodiaŭ tiom da riĉuloj, kiuj, ne laborante, povas ĝui sian vivon? Kial la unu posedas multe kaj la alia malmulte?"

"Vi mem estas la malsprita demandanto. Tiel longe kiel la homoj ne estas tute egalaj inter si, ankaŭ la partoj de l'havaĵoj estos malegalaj kaj devos resti malegalaj. Ĉar se hodiaŭ ĉiu havus la samon, jam morgaŭ la pli sagaca najbaro estus forpreninta iom de li. Multaj atingis grandaĵon, komencinte per nenio; kial ne ĉiu, kial ne vi?"

La grumblulo silentis.

"Ne mallaŭdu la malbonajn tempojn, amiko; mallaŭdu vin mem kaj viajn kunvivantojn. Demandu vin mem, ĉu vi faris ĉion, kion vi kapablis, por helpi la profunde starantan homaron. Ne kredu, ke vi plenumis vian devon, se vi zorgis por vi mem!"

Tiuj ĉi paroloj efike trafis la koron de la migranto. Post kiam li longtempe estis meditinta pri ili, li etendis la manon por danki alia ruin­fantomo pro la kuraĝiga konsilo. Sed tiu estis malaperinta, sen postsigno, kiel li estis veninta ...

"Ankoraŭ la suno alte staras sur la ĉielo!" elvokis la ĵus ankoraŭ malkontenta kaj rapidis hejmen por eklabori.

lunes, 22 de febrero de 2016

Esperanto (Poezio) - Vespera Kanteto - Alice Nahon

Vespera Kanteto

Ho estas bone l' propran koron
Esplori antaŭ l' dormo, pri -
Ĉu de tagiĝo ĝis vespera
Neniun koron vundis mi;

Ĉu ne plorigis mi okulojn,
Melankolion vekis, ĉu
Mi diris al senamaj homoj
Ian vorteton aman plu.

Trovinte en mia kor-domo,
Ke mi sanigis per dolĉec'
Malĝojon unu, ĉirkaŭvolvis
Perbrake kapon en solec' ...

Jen sentas miaj junaj lipoj 
Ĉi bonon - kison por noktben' ...
.................................
Ho estas bone l' propran koron
Esplori ĝis la dormoven'.

sábado, 20 de febrero de 2016

Reflexiones e Ideas - La Navidad - Ayn Rand (1905-1982)

Una fiesta nacional en este país no puede tener un significado exclusivamente religioso. El significado secular de la Navidad es más amplio que los principios de cualquier religión concreta; es buena voluntad hacia los hombres: un estado de ánimo que no es propiedad exclusiva (aunque supuestamente sea parte, una parte muy poco practicada) de la religión cristiana.
El aspecto encantador de la Navidad es un hecho de expresar la buena voluntad de una forma alegre, feliz y benévola que no tiene nada que ver con el sacrificio. Decimos: “Feliz Navidad”, y no “Arrepiéntete y llora”. Y esa buena voluntad queda expresada de forma material, terrenal, haciéndoles regalos a los amigos de uno, o enviando felicitaciones en señal de recuerdo...

viernes, 19 de febrero de 2016

Reflexiones e Ideas - Lo intelectual y lo moral - Bertrand Russell 6 (1872-1970)

Me gustaría decir dos cosas, una intelectual y otra moral.
En cuanto a lo intelectual, me gustaría decir lo siguiente: cuando estás estudiando cualquier materia o considerando cualquier filosofía, pregúntate cuales son los hechos y cuál es la verdad que esos hechos dejan ver. Nunca te dejes influenciar por lo que tú deseas creer, o por lo que tú crees que sería más eficiente en la sociedad si se creyera. Toma en cuenta única y solamente los hechos. Eso es el asunto intelectual que tengo que decir.
En cuanto a lo moral, lo que tengo que decir es muy simple. Debo decir que el amor es sabio y el odio es una bobería. En este mundo en que nos estamos interconectando más y más cercanamente, tenemos que aprender a tolerarnos los unos a los otros. Tenemos que aprender a aguantar el hecho de que algunas personas dirán cosas que no nos van a gustar. Sólo podemos vivir juntos de esa manera. Si queremos vivir juntos y no morir juntos, tenemos que aprender esa especie de caridad y de tolerancia que es absolutamente vital para la continuación de la vida humana en este planeta.

jueves, 18 de febrero de 2016

Esperanto (Poezio) - Am-stelo - Alfred de Musset

Am-stelo

Vespera pala stelo, ĉiela kuriero,
Vi, kies frunto brilas tra nub' ĉe okcident',
Do via hejm' lazura, en plena firmament',
Kion vi rigardas sur la tero?

De l' ŝtormo fine ĉesis la vento uragana,
La arboj tremetantaj gutploras sur erik',
- Bombikso per malpeza flumov' de l' ortunik',
Zumas tra kamparo florbalzama.

Pro kio sur la dorma eben' serĉado via?
Sed vi jam subeniras al fora montoĉen':
Vi fuĝas ridetante, amik' melankolia,
Kaj baldaŭ estingiĝos rigarda via trem'.

Ho stelo al la verda monteto kliniĝanta,
Arĝenta trista larmo sur nokte blua teg',
Vi kiun forrigardas paŝtisto vojaĝanta
Dum longe paŝadante lin sekvas bruta greg'.

Vi, stelo, kien iras tra nokto monumenta?
ĉu serĉas vi sur bordo nestlokon ĉe l' kanar'?
Aŭ ĉu vi tiel bela, dum horo mildsilenta.
Tuj falos kiel perlo profunden en la mar'?

Ho! Se vi mortos, astro, se via kapo mute
Submergos blondhararon en akvon vastan, tiel
Almenaŭ tempon haltu, brillumu dumminute,
Ĉielon ne forlasu, simbola amo-stel'.

miércoles, 17 de febrero de 2016

Reflexiones e Ideas - Bertolt Brecht (1898-1956)

*Los débiles no luchan. Los más fuertes quizás luchen una hora. Los que aún son más fuertes, luchan unos años. Pero los más fuertes de todos, luchan toda su vida, éstos son los indispensables.

*Las revoluciones se producen en los callejones sin salida.

*Cuando la verdad sea demasiado débil para defenderse tendrá que pasar al ataque.

*Hay muchas maneras de matar. Pueden clavarte un cuchillo en el vientre. Quitarte el pan. No curarte una enfermedad. Meterte en una mala vivienda. Torturarte hasta la muerte por medio del trabajo. Llevarte a la guerra, etc.
Solo pocas de estas cosas están prohibidas en nuestra ciudad.

martes, 16 de febrero de 2016

Reflexiones e Ideas - Una breve historia de casi todo - Bill Bryson (1951-)

Bienvenido. Y felicidades. Estoy encantado de que pudieses conseguirlo. Llegar hasta aquí no fue fácil. Lo sé. Y hasta sospecho que fue algo más difícil de lo que tú crees. En primer lugar, para que estés ahora aquí, tuvieron que agruparse de algún modo, de una forma compleja y extrañamente servicial, trillones de átomos errantes. Es una disposición tan especializada y tan particular que nunca se ha intentado antes y que sólo existirá esta vez. Durante los próximos muchos años –tenemos esa esperanza–, estas pequeñas partículas participarán sin queja en todos los miles de millones de habilidosas tareas cooperativas necesarias para mantenerte intacto y permitir que experimentes ese estado tan agradable, pero tan a menudo infravalorado, que se llama existencia.
Por qué se tomaron esta molestia los átomos es todo un enigma. Ser tú no es una experiencia gratificante a nivel atómico. Pese a toda su devota atención, tus átomos no se preocupan en realidad por ti, de hecho ni siquiera saben que estás ahí. Ni siquiera saben que ellos están ahí. Son, después de todo, partículas ciegas, que además no están vivas. (Resulta un tanto fascinante pensar que si tú mismo te fueses deshaciendo con unas pinzas, átomo por átomo, lo que producirías sería un montón de fino polvo atómico, nada del cual habría estado nunca vivo pero todo él habría sido en otro tiempo tú.) Sin embargo, por la razón que sea, durante el período de tu experiencia, tus átomos responderán a un único impulso riguroso: que tú sigas siendo tú.

La mala noticia es que los átomos son inconstantes y su tiempo de devota dedicación es fugaz, muy fugaz. Incluso una vida humana larga sólo suma unas 650.000 horas y, cuando se avista ese modesto límite, o en algún otro punto próximo, por razones desconocidas, tus átomos te dan por terminado. Entonces se dispersan silenciosamente y se van a ser otras cosas. Y se acabó todo para ti.
De todos modos, debes alegrarte de que suceda. Hablando en términos generales, no es así en el universo, por lo que sabemos. Se trata de algo decididamente raro porque, los átomos que tan generosa y amablemente se agrupan para formar cosas vivas en la Tierra, son exactamente los mismos átomos que se niegan a hacerlo en otras partes. Pese a lo que pueda pasar en otras esferas, en el mundo de la química la vida es fantásticamente prosaica: carbono, hidrógeno, oxígeno y nitrógeno, un poco de calcio, una pizca de azufre, un leve espolvoreo de otros elementos muy corrientes (nada que no pudieses encontrar en cualquier farmacia normal), y eso es todo lo que hace falta. Lo único especial de los átomos que te componen es que te componen. Ese es, por supuesto, el milagro de la vida.
Hagan o no los átomos vida en otros rincones del universo, hacen muchas otras cosas: nada menos que todo lo demás. Sin ellos, no habría agua ni aire ni rocas ni estrellas y planetas, ni nubes gaseosas lejanas ni nebulosas giratorias ni ninguna de todas las demás cosas que hacen el universo tan agradablemente material. Los átomos son tan numerosos y necesarios que pasamos con facilidad por alto el hecho de que, en realidad, no tienen por qué existir. No hay ninguna ley que exija que el universo se llene de pequeñas partículas de materia o que produzcan luz, gravedad y las otras propiedades de las que depende la existencia. En verdad, no necesita ser un universo. Durante mucho tiempo no lo fue. No había átomos ni universo para que flotaran en él. No había nada..., absolutamente nada en ningún sitio.
Así que demos gracias por los átomos. Pero el hecho de que tengas átomos y que se agrupen de esa manera servicial es sólo parte de lo que te trajo hasta aquí. Para que estés vivo aquí y ahora, en el siglo XXI, y seas tan listo como para saberlo, tuviste también que ser beneficiario de una secuencia excepcional de buena suerte biológica. La supervivencia en laTierra es un asunto de asombrosa complejidad. De los miles y miles de millones de especies de cosas vivas que han existido desde el principio del tiempo, la mayoría (se ha llegado a decir que el 99 por ciento) ya no anda por ahí. Y es que la vida en este planeta no sólo es breve sino de una endeblez deprimente. Constituye un curioso rasgo de nuestra existencia que procedamos de un planeta al que se le da muy bien fomentar la vida, pero al que se le da aún mejor extinguirla.
Una especie media sólo dura en la Tierra unos cuatro millones de años, por lo que, si quieres seguir andando por ahí miles de millones de años, tienes que ser tan inconstante como los átomos que te componen.
Debes estar dispuesto a cambiarlo todo (forma, tamaño, color, especie, filiación, todo) y a hacerlo reiteradamente. Esto es mucho más fácil de decir que de hacer, porque el proceso de cambio es el azar. Pasar del “glóbulo atómico protoplasmático primordial” –como dice Gilbert O’Sullivan en su canción– al humano moderno que camina erguido y que razona te ha exigido adquirir por mutación nuevos rasgos una y otra vez, de la forma precisa y oportuna, durante un período sumamente largo. Así que, en los últimos 3800 millones de años, has aborrecido a lo largo de varios períodos el oxígeno y luego lo has adorado, has desarrollado aletas y extremidades y unas garbosas alas, has puesto huevos, has chasqueado el aire con una lengua bífida, has sido satinado, peludo, has vivido bajo tierra, en los árboles, has sido tan grande como un ciervo y tan pequeño como un ratón y un millón de cosas más. Una desviación mínima de cualquiera de esos imperativos de la evolución y podrías estar ahora lamiendo algas en las paredes de una cueva, holgazaneando como una morsa en algún litoral pedregoso o regurgitando aire por un orificio nasal, situado en la parte superior de la cabeza, antes de sumergirte 18 metros a buscar un bocado de deliciosos gusanos de arena.
No sólo has sido tan afortunado como para estar vinculado desde tiempo inmemorial a una línea evolutiva selecta, sino que has sido también muy afortunado –digamos que milagrosamente– en cuanto a tus ancestros personales. Considera que, durante 3800 millones de años, un período de tiempo que nos lleva más allá del nacimiento de las montañas, los ríos y los mares de la Tierra, cada uno de tus antepasados por ambas ramas ha sido lo suficientemente atractivo para hallar una pareja, ha estado lo suficientemente sano para reproducirse y lo han bendecido el destino y las circunstancias lo suficiente como para vivir el tiempo necesario para hacerlo. Ninguno de tus respectivos antepasados pereció aplastado, devorado, ahogado, de hambre, atascado, ni fue herido prematuramente ni desviado de otro modo de su objetivo vital: entregar una pequeña carga de material genético a la pareja adecuada en el momento oportuno para perpetuar la única secuencia posible de combinaciones hereditarias, que pudiese desembocar casual, asombrosa y demasiado brevemente en ti.

*Fragmento de la introducción del libro “Una breve historia de casi todo” (Editorial Océano).